Beato Juan Pelingotto

Índice
  1. ¿Cuándo se celebra Beato Juan Pelingotto?
  2. Celebración, vida, obra y oración de Beato Juan Pelingotto
    1. ¿Cuándo nació y falleció?
    2. ¿Quién fue Beato Juan Pelingotto?
    3. Canonización, Beatificación y hechos venerables
    4. ¿Su nombre tiene algún significado?
    5. ¿Cuál es su nombre en otros países del mundo?
    6. ¿Existe alguna oración específica para Beato Juan Pelingotto?

¿Cuándo se celebra Beato Juan Pelingotto?

Beato Juan Pelingotto es un Santo cuya celebración se realiza el 1 de junio. Normalmente los Juan suelen celebrar su santo el día 24 de junio, que es el día de San Juan Bautista (Natividad).

Celebración, vida, obra y oración de Beato Juan Pelingotto

A continuación se ofrece unas breves reseñas históricas sobre la vida y beatificación del Beato Juan Pelingotto, para poder entender los momentos que marcaron su camino hacia la santidad.

¿Cuándo nació y falleció?

Beato Juan Pelingotto nacio en Urbino, en Italia y fallecio el 1 de junio de 1304 en Urbino, en Italia.

¿Quién fue Beato Juan Pelingotto?

En Urbino, del Piceno, en Italia, beato Juan Pelingotto, de la Tercera Orden de San Francisco, que, siendo comerciante, procuraba favorecer más a los otros que a sí mismo, y viviendo recluido en una celda, solamente salía para atender a pobres y enfermos.

Juan Pelingotto nació en Urbino en 1240, hijo de un rico mercader de telas que bien pronto, si bien de mala gana, hubo de permitirle dedicarse libremente a los ejercicios de piedad. A los once años ya lo había iniciado en el comercio.

Vistió el hábito de la Tercera Orden de la penitencia en la iglesia de Santa María de los Angeles, la primera iglesia franciscana de Urbino, y como fiel imitador del Seráfico Padre, vivía austeramente. El amor por los pobres lo movía a privarse aun de lo necesario para socorrerlos; humildísimo, al caer en la cuenta de que sus conciudadanos lo tenían en grande estima, para despistarlos se hizo el loco, pero mientras más procuraba ocultarse, más manifiestas hacía Dios sus virtudes.

En 1300 fue a Roma para ganar el jubileo decretado por Bonifacio VIII. Era la primera vez que iba a la ciudad eterna y no era conocido por nadie; sin embargo, un desconocido al encontrarse con él, lo señaló a sus compañeros diciendo: “¿No es este aquel santo hombre de Urbino?”. Otros varios hechos manifestaron claramente que el Señor quería hacer conocer su santidad. De regreso a su ciudad natal, intensificó su vida espiritual deseando ardientemente la patria celestial. Fue atacado por una gravísima enfermedad que lo redujo pronto a las últimas, y lo hizo perder hasta el habla, que recuperó completamente sólo en los últimos días de su vida terrena. Supo ser imitador del Seráfico Padre incluso en el dolor. El demonio no cesaba de molestar con horribles tentaciones a este terciario penitente que siempre había guardado intacta la pureza de su alma. Andaba repitiendo: “¿Por qué me molestas? ¿Por qué me echas en cara cosas que nunca he cometido y en las cuales nunca he consentido?”. Y abandonándose confiado en los brazos de la misericordia divina, con voz fuerte dijo: “Y ahora, vamos con toda confianza!”. Uno de los presentes dijo: “Padre, ¿a dónde vas?”. “Al Paraíso!”, respondió. Dicho esto, su rostro se puso bellísimo, sus miembros se distensionaron y, poco después expiró serenamente. Era el primero de junio de 1304; tenía 64 años de edad.

Juan había pedido que se le sepultara en la iglesia de San Francisco, pero en un primer tiempo no se cumplió su voluntad: tuvo solemnes funerales y fue sepultado en el cementerio franciscano, en el claustro del convento. Dios glorificó bien pronto a su fiel servidor. Tantas fueron las gracias que se decían obtenidas por su intercesión, tanto era el concurso de los fieles a su sepulcro, que los hermanos exhumaron sus restos y los llevaron a la iglesia de San Francisco. Aumentándose los prodigios se erigió un altar sobre su tumba, donde se celebraron misas en su honor. Su culto continuó a través de los siglos.

Canonización, Beatificación y hechos venerables

Beatificado en el año 1918 por Benedicto XV.

¿Su nombre tiene algún significado?

No, Juan es un nombre sin ningún significado.

¿Cuál es su nombre en otros países del mundo?

Giovanni Pelingotto

¿Existe alguna oración específica para Beato Juan Pelingotto?

No, no existe ninguna oración relacionada con Beato Juan Pelingotto.

 

Beato Juan Pelingotto

Subir